martes, 31 de agosto de 2010

Opinión sobre la muestra de Juegos y juguetes de ayer y hoy

Aprender a jugar


Desde hace varios años la tecnología viene irrumpiendo en la vida de las personas, tanto en los adultos como en los niños. En cuestión a esto, son los chicos más pequeños los que se ven perjudicados ya que esta tecnología comenzó a reflejarse más frecuentemente en los juegos y juguetes que hoy en día están a la venta y se comercializan.

Juguetes irresistibles, de gran calidad, del personaje de turno, el mejor, el que no te puede faltar. Pero cuidado, que todo esto viene acompañado de un precio alto. Hoy se siguen comprando juguetes muy caros sin entender que los chicos pueden jugar con otras cosas. Esto es lo que intenta hacer, de alguna forma, la Dirección General de Infancias y Familia con la muestra que inició el viernes 13. Es muy factible que el niño entienda que no sólo se puede jugar con objetos caros sino que hay otros juegos y que además pueden tener un vínculo con sus padres.

En la actualidad los chicos están cada vez más relacionados con la problemática de no salir a jugar al exterior. Anteriormente, se veían varios niños jugando en las plazas o en las mismas calles. Sin embargo, esto ya no es tan frecuente, ya no se ven en gran cantidad, a pesar de que todavía se pueden ver algunos. Hoy en día la rayuela, el elástico, las bolitas, el barrilete, el yoyo, saltar con la soga, muñecas de trapo, entre otros, no están a la vista.

Prácticamente el juego principal de las abuelas, esas enormes muñecas de trapo que con la gran imaginación humana, se convertían en momentos en una mejor amiga, en una hija o una compañera de té, ya no existen. En estos tiempos se prefiere una muñeca de plástico de pequeño tamaño con una figura extraordinaria que cuesta alrededor de $200. Ni hablar si se pregunta por el elástico, en donde saltando y cantando rimas te divertías fácilmente y no te hacías problema por si ganabas o perdías.

En cuanto a los chicos, el barrilete parece sólo un objeto que te hacen hacer en el jardín para usarlo sólo un día, no algo de uso frecuente con el que se pasaban tardes enteras recorriendo el cielo e imaginando que era un gran pájaro. Sin embargo, todavía quedan algunos niños jugando a las bolitas, alguna que otra rayuela y algunos saltando a la soga. A pesar de todo, algo que parece que nunca va a ser antiguo, de poco uso o aburrido es que te pasen a buscar y te digan “¿vamos a jugar a la pelo?”. Plaza a la que vayas, descampado o espacio verde que veas seguramente como en los viejos tiempos hay dos arquitos marcados con piedras, alguna botella o algún palito con un trapo atado.

Es bueno que a partir de proyectos, muestras y participaciones se pueda apelar nuevamente al sentido de la imaginación, que no solamente se queden en casa jugando a los distintos juegos que resultan poco creativos. Cada vez se hace más habitual que el niño se quede jugando en su casa con consolas de juego muy avanzadas. Esto les impide interactuar con los demás chicos y así poder jugar con ellos. Es necesario que el chico de hoy pueda concurrir a estas exhibiciones que la municipalidad realiza de forma gratuita. Hay que dejar de creer en que jugar en la calle o en la plaza no es seguro, si con tal de que el niño pueda estar, aunque sea unos minutos, con sus padres al aire libre queda conforme y sale de la monotonía de estar encerrado en su hogar.

Hay que dejar espacio a los viejos juegos, volver a lo de antes, basta gastar dinero en juguetes caros que a los pocos días están en desuso o simplemente con un par de golpes o caídas por el descuido de los más pequeños, se rompen. Y como diría alguna abuela o padre “juguetes y juegos eran los de antes”.


Por Damián L. Espíndola

Informe del comienzo de la muestra "Juegos y juguetes de ayer y hoy"

La municipalidad ideó una propuesta para niños de nivel inicial


Comenzó la muestra “Juegos y juguetes de ayer y hoy”


Estará disponible por tres viernes consecutivos en distintos lugares. La exposición esta netamente realizada para los Centros Crecer y los jardines de la ciudad. El recorrido dura dos horas y estará disponible desde las 12 hasta las 18.


La Supervisión de Jardines de la Dirección General de Infancias, dependiente de la Secretaría de Promoción Social municipal, dio comienzo a la muestra “Juegos y juguetes de ayer y hoy”. La exhibición comenzó el 13 de agosto en el Centro Audiovisual Rosario ubicado en el Parque Urquiza y se extenderá hasta el viernes 27 en los horarios de 12 a 18. La misma fue pensada para niños de 2 a 5 años de los jardines de Rosario y los Centros Crecer de la ciudad.

La exposición que estará a la vista el viernes 20 en el Centro Municipal Distrito Noroeste “Olga y Leticia Cossettini”, Provincias Unidas 150 bis, y finalizará el 27 en el Centro Municipal Distrito Sudoeste, Francia 4435, tiene como fin descubrir nuevamente el sentido del juego y el vínculo con el adulto. La muestra cuenta con cinco espacios, el primero trata el origen didáctico donde se trabaja con el origen de la enseñanza del nivel inicial; el segundo espacio se basa en las sensaciones, donde los chicos pueden jugar con texturas, olores y sonidos; el tercero remonta a los niños a épocas pasadas, donde pueden observar e interactuar con juguetes que van de 1890 a la actualidad. El recorrido finaliza con un “espacio de la palabra”, donde se les lee cuentos de la mano de una narradora que se relaciona con los chicos y luego pasan a jugar al aire libre.

“Hay otros objetos y cosas básicas que las podemos hacer nosotros, no es necesario que compremos juguetes muy caros”, enfatizó Natalia Álvarez, supervisora de jardines de infantes de la Dirección General de Infancias y Familia de Promoción Social. Además agregó que esta exhibición hace hincapié en el objetivo de “recuperar el espacio que el niño necesita para jugar junto a los adultos”. Explicó que esta propuesta está dentro del marco del bicentenario y fue extraída de la agenda de proyectos que presenta la municipalidad.

El primer recorrido lo inició el jardín “Pepe Pío” donde quince chicos pudieron jugar con distingos objetos de la mano de tres profesoras, dependientes de Promoción Social, que les enseñaban didácticamente. “Esto está muy bueno, ya que los chicos aprenden jugando y además se les enseña que hay otros juegos con los que se pueden divertir”, aclaró con gran ánimo una de las profesoras del jardín. También resaltó que los niños se educan en el sentido en que “observan que no siempre los juguetes fueron los mismo y que antes se podían divertir de otra forma”.


Por Damián L. Espíndola

Opinión

Grondona, el verdadero magnate


A partir de la derrota del seleccionado argentino de fútbol en la copa mundial frente a Alemania, la dirección técnica de Diego Armando Maradona comenzó a entrara en su final. Luego de aquél partido Maradona brindó una conferencia donde no afirmaba su continuidad ni su renuncia, mientras que desde Buenos Aires el presidente de la Asociación Fútbol Argentino (AFA), Julio Grondona, ya pensaba en cómo echarlo con cierta sutileza. Y así, pasado el tiempo, el 27 de julio se encontró la forma. Ese día, Cherquis Bialo, vocero de la AFA, comunicó que el técnico de la selección argentina no continuaría en su mandato. Se informó que así lo había dispuesto el Comité por votación unánime.

Sin embargo días después comenzaron las repercusiones: varios integrantes de aquél Comité, que supuestamente habían votado por la no renovación del contrato, salieron a decir que ellos no votaron en contra. ¿Es cierto esto? ¿Por qué el presidente de la AFA afirmó la unanimidad? Como todos ya saben, Grondona ejerce su mandato desde 1979, ya hace varios años. Además de este cargo, también ocupa el de vicepresidente y tesorero de la FIFA. ¿No habrán tenido miedo estos miembros del Comité a que no ingrese el pago mensual que les otorga y por eso votaron en contra, pero luego salen a desmentir, queriendo lavar las culpas?

Al plantear esto se puede decir que es posible, ya que entre tantas cosas, Grondona decidió no otorgarle más dinero que el que ya recibe el torneo Argentino A, el cual embolsa 12 millones de pesos por temporada mientras que la división B Metropolitana cobra 35 millones de pesos. Luego de esta petición, 23 de los 24 clubes que militan la categoría Argentino A se reunieron y decidieron no arrancar con la temporada. Seguramente después de escuchar esto, Grondona aumentó la entrada de dinero a esa división. ¡No! No lo hizo, sino que amenazó con ascender a equipos que militan el Argentino B por aquellos que no arranquen en la primera fecha y categorizó a la B Metropolitana como “más profesional”, siendo que ambas divisiones suben a la B Nacional y esta categoría tiene más de la mitad de equipos que pasaron por el Argentino A. Si bien es difícil que toda una división sea descendida por un capricho del presidente de la AFA, nadie hace frente a esta amenaza y ya varios clubes se retractaron de lo dicho.

Pero ojo, Grondona no salió a decir esto públicamente sino que dio notas a medios específicos, como Olé, donde tienen un pequeño boceto de estas categorías y no se explayan mucho. Además, fueron muy pocos los medios que publicaron lo declarado por Don Julio, ya que estaban muy ocupados emitiendo las explicaciones de por qué quería sacar a algunos de los integrantes del cuerpo técnico del Diez o pasando el discurso amenazante de Bilardo, que después de decir que repartiría palabras en una conferencia se achicó y aquel discurso quedó en veremos.

Como una gran familia de épocas pasadas, en la que el padre era la figura a respetar, el que llegaba con el dinero para hacer frente a las necesidades de la familia y donde se hacía lo que el hombre decía sin protestar, así funciona hoy la AFA. Son todos “hijos de Don Julio”, que esperan su pago mensual con cierto miedo sin que el poder máximo de la Asociación se haya enterado de algún entredicho que hayan tenido y haciéndole caso o que por algún otro capricho no te deje trabajar con la gente que vos querés y te sientas cómodo como pasó con Maradona. Además de esta figura patriarcal que presenta, también se ve como un poderoso magnate que da y saca. Sí, así es como funciona y de allí se pueden deducir el funcionamiento de las selecciones nacional y no culpar a técnicos, a quienes les dan hierros calientes para agarrar.


Por Damián L. Espíndola