martes, 19 de junio de 2012

Entrevista a Luis Alberto Verona


ILUSTRADOR Y ARTISTA

Luis Alberto Verona,
un rosarino con estilo

El dibujante de la ciudad cuenta sus comienzos en su oficio.
También transmite su interés por la arquitectura y sus gustos. 

Por Damián Espíndola

 Luis Alberto Verona, Chachi, es artista plástico e ilustrador de la ciudad de Rosaro. Trabaja desde 1994 en La Capital, como también hizo trabajos para diario Clarín, Página/12 y Perfil. Además incursionó en las revistas Los Inrockuptibles, Mística, Nueva y Lápiz Japonés. Eufórico hincha de Rosario Central cuenta a Bendito Lunes sus comienzos en su oficio, inspiraciones y cómo es vivir del dibujo.

- ¿Cómo empezaste en tu oficio?
- Yo estudié arte un par de años porque desde chiquito me gustaba el dibujo y apreciaba en especial las imágenes de los diccionarios y las enciclopedias antiguas. Más tarde, cuando estaba en el secundario, seguía con la cuestión de dibujar y cuando terminé, decidí que quería ser artista de algún modo, o sea, pintar cuadros y ese tipo de cosas. Entonces me metí en la facultad pero cuando pasaron un par de años me di cuenta que lo que me enseñaban ahí no era lo que yo quería. A mí me interesaba producir y tenía una necesidad interna de hacer eso, de hacer obras. Además, como también laburaba, mucho tiempo no me quedaba, por eso tenía que elegir entre encontrar mi propia expresión o seguir una carrera formal que no me conformaba. Igual yo seguí produciendo y después de los 30 ya había hecho algunas muestras de pinturas y dibujos acá y en Buenos Aires. Después de esto me di cuenta que tenía que encontrar una profesión que tuviera que ver con lo que a mí me gustaba y poder vivir de eso, fue así que intensifiqué la producción de dibujo y me propuse armar una carpeta y empezar a recorrer las editoriales a ver si podía trabajar como ilustrador. Es así que conseguí trabajos esporádicos hasta que empecé en Rosario/12 en la parte de diagramación. Después de dos o tres años comencé en La Capital.

- ¿Qué es lo que te llevó a dejar la carrera de Bellas Artes?
- En líneas generales, si bien me ha ido bastante bien, nunca me gustó la escuela. A mí me gustaba más aprender haciendo que estudiando. La facultad me parecía muy estructurada, como es cualquier institución, y eso medio que me jodía bastante y aparte el arte es una cosa sumamente creativa. Salvo algunos talleres, las otras materias no me gustaban. Sin embargo el día de hoy estoy leyendo bastante y aparte estoy dando clases.

- ¿Ves un progreso en cuanto a tus trabajos?
- Totalmente. Cuando pesás una hoja en blanco y después haces lo mismo una vez que yo dibujé, no debe cambiar en nada. Pero yo siento que ahí hay un montón de energía y cosas internas mías que necesitan ser canalizadas por ese lado. Yo hace 16 años que ilustro en La Capital y los temas se repiten siempre de alguna manera, como se repiten las palabras para contar las cosas, entonces yo también he echado mano de imágenes que son las mismas pero que están dibujadas varias veces y articuladas de formas diferentes con las otras maneras de la ilustración. Por eso es que hay que saber administrar las herramientas que tenés y eso siento que lo aprendí ahora.

- ¿Cómo es vivir del dibujo?
- Está buenísimo. No me imagino otra cosa aunque he laburado en otros lugares. También está bueno porque digamos que soy artista en el sentido que además de mi labor pinto, hago objetos, estoy siempre tratando de incursionar en lenguaje y en cosas que por ahí no son del todo familiares, aunque he hecho algunas cosas como la animación o la historieta, que es algo que me interesa. Y de alguna manera si no tuviera este oficio como artista en un medio de comunicación y quisiera dedicarme al arte, tendría que depender de obras o ganar un premio y estar más metido en ese mundo que la verdad no me interesa para nada. El ambiente del arte es como una cosa media insoportable (se ríe). Aparte me gusta encontrar una hoja de diario en el piso, ver un dibujo mío y sentir que la obra está viva. Además pienso que hoy los diarios son cualquiera, las noticias son cualquiera y mis dibujos también lo son. Ahí es que me divierto haciendo una obra que la gente pueda disfrutar y que se cague de risa.

- ¿Te inspirás según tu día?
- Sí, todos los días no son iguales. Hay días que por ahí se me ocurren más cosas que otros, pero pienso que la inspiración es así en general. El otro día leía un libro que cita una definición sobre éso, que decía que la inspiración era una marea, algo que va y viene, que el artista no lo puede manejar. Lo que hace el artista es cultivar herramientas técnicas para poder sacar las cosas, articularlas y construir la obra. Eso siento yo que es lo que me pasa.

- ¿Preferís algún trabajo que hayas hechos por sobre otro?
- No así puntualmente. Tal vez hay una serie de dibujos que me guste más pero no hay uno en particular. Lo que pasa es que si no me gusta lo que estoy dibujando no lo hago, lo tiro. Pero en general realizo lo que me gusta y dentro de eso sí hay dibujos que me parecen buenísimos.

- ¿Tuviste alguna vez una bajada de línea en cuanto a los dibujos?
- No. A mí me dan los temas y los hago. Con el tiempo nunca di lugar a que se planteen ese tipo de inconvenientes. O sea, en todo caso yo hago el dibujo que quiero y si no les gusta que no lo saquen.

- ¿Nunca se te dio por inclinarte a otra rama, como la arquitectura?
- Me re interesa, hubiera estudiado arquitectura. Lo que pasa es que a mí me interesa trabajar como ilustrador porque es un oficio que está presente y relacionado en el desarrollo de las cosas y de la gente, y bueno la arquitectura es lo mismo. Lo que a mí no me gusta del arte es lo de estar encerrado entre cuatro paredes. Es como una manera que tiene el capitalismo de resguardar la plata, pero en general no tiene un pedo que ver con la pintura ni con el contexto.

martes, 5 de junio de 2012

Inseguridad en Rosario


Inseguridad en Rosario,
seguir con la lucha

Distintas agrupaciones de la ciudad se reúnen para reclamar
sobre este problema que afecta distintas partes de la localidad

  Por Damián Leonardo Espíndola

  La ciudad de Rosario presenta hoy una preocupante situación de inseguridad debido a los constantes robos que en algunos casos vienen acompañados de asesinatos. Ni desde el gobierno de Santa Fe, ni de la comisión de seguridad del Concejo, se ha presentado algún tipo de proyecto o acción a ejecutar para combatir este estigma. A raíz de la inactividad de los encargados de la seguridad, distintos grupos de ciudadanos se han puesto en marcha y se organizan en agrupaciones para protestar y hacer llegar su pedido.

  Uno de los grupos es Fuerza Ciudadana que se fundó el 27 de abril y se encarga, entre otras cosas, de hacer llegar los distintos reclamos de los ciudadanos, además de hacer constante su pedido de seguridad. Guillermo López, integrante de la agrupación, se refirió respecto a la falta de presupuesto en la provincia: “Hoy en día la falta de seguridad pasa porque no hay plata en la provincia, no hay para arreglar las calles, ni para arreglar el alumbrado público. Debido a esto es que si no hay luz estás más expuesto a que te roben”. Además hizo hincapié en la falta de personal policial en las cercanías del Monumento, por señalar un lugar específico. También hizo pública la falta de profesionalidad de los integrantes de las comisarías, y manifestó: “Cuando vas a hacer la denuncia no la quieren asentar, para no ser la comisaría con más denuncias”.
  Según el matutino porteño Clarín, en lo que va del año se han producido 72 asesinatos, o sea uno cada dos días. Según el ministro de seguridad de Santa Fe, Leandro Corti, esto se debe a “una disputa de territorios por distintas bandas del narcotráfico”. Vecinos de Pie, agrupación de barrio Belgrano que nace el 17 de febrero a raíz del fallecimiento de Nicolás Varela y que se manifiesta todos los jueves en Mendoza y Roullón a partir de las 20, no estuvo de acuerdo con esas declaraciones. Tal es así que Maru, una integrante de la misma, comentaba: “Nos estamos tirando la pelota uno a otro y no hacemos nada. Es una falta de respeto a los familiares de las víctimas”. Además su pedido pasó por lo mismo que Fuerza Ciudadana, la falta de inversión: “Rosario son las calles sin baches, porque cuando aminorás la marcha es ahí cuando te esperan para robar. Nosotros no estamos pidiendo mano dura, nosotros decimos que entre todos podemos darle una solución a este tema”.
  En cuanto a los distintos encargados de brindar alguna solución a las peticiones de las agrupaciones han brillado por su ausencia. Silvina, también integrante de Vecinos de Pie, relató que uno de sus compañeros se había puesto en contacto con Daniela León, que forma parte de la Comisión de Seguridad Pública y Comunitaria del Concejo, y en cuanto a lo que planteaban tuvo la impresión de que hay una “ligera inquietud” pero que “hay bastante ineficacia y planteos políticos contradictorios”.
  Una de las agrupaciones más viejas es Ciudadanos en Alerta que se creó hace cuatro años y que siempre trató el tema de la inseguridad. Uno de los principales reclamos que plantea Carlos es que “en cinco meses que lleva el gobierno, dieron publicidad a tres programas de seguridad y no se ha cumplido ninguno”. “Reclamamos decisión política -siguió-, un presupuesto acorde para el ministerio de seguridad, hubiera sido una buena noticia. En la provincia hay más seguridad privada que pública”. Luego denunció la falta de ineficacia que se está dando con las cámaras de seguridad que hay instaladas en la ciudad, donde aclara que “están mal instaladas y que los domos (visión de 360º) no sirven porque no están abarcando la perspectiva que tendrían que ocupar”. Al cuestionar por qué creía que hacían esto justificó: “Lo hace para ahorrarse unos mangos, entonces vos corrés riesgos porque ellos no quieren gastar lo que deberían”.
  Estas son las declaraciones de apenas tres agrupaciones de la ciudad de Rosario que se manifiestan a su manera contra la inseguridad. Mientras el gobernador de la provincia, Antonio Bonfatti, se pasea por Medio Oriente y Alemania buscando fondos para construir un tren que una Rosario con Santa Fe, nadie garantiza que no sigan sucediendo crímenes. ¿Para qué se necesita este tren si no se sabe si van a asegurar que al bajar del mismo no te esperen para robar? Además, como lo expresan las tres agrupaciones mencionadas, todo parece pasar por la falta de inversión, sin embargo los fondos correspondientes no aparecen o se destinan. No queda ajena la intendenta de la ciudad, Mónica Fein, que hace unas semanas inauguró la extensión del recorrido de la línea 133 que llegará hasta Funes. En ese acto un ciudadano decía: “Para qué quiero saber que me van a llevar hasta allá si cuando me bajo hay un delincuente esperando, prefiero que me aseguren mi vida”. Además, este medio quiso ponerse en contacto con algún integrante de la Comisión de Seguridad del Concejo, pero los consultados no “pudieron” dar declaraciones sobre el tema, por encontrarse “ocupados” o por “no tener tiempo para reunirse”. Esta es la respuesta que se les da hoy a los ciudadanos, pero esto no va a ser por mucho tiempo ya que cada vez son más los grupos que se juntan ante la impotencia de seguir viendo que nada se resuelve.